Pedales v/s Multiefectos

Pedales v/s Multiefectos

Martes 13 de Mayo, 2014

“Todos tratan de sacar por su equipo aquel sonido de guitarra que escucharon en un CD, lo cual es imposible hasta para mi, ya que mi sonido en vivo no es igual al de las grabaciones” Dimebag Darrell (Pantera)"



Que revelación ¿no? Tengamos en cuenta que el guitarrista llega con su sonido armado al estudio y que ese sonido se traslade a la cinta dependerá de que micrófono se utilice, la posición de ese micrófono frente al amplificador, el ambiente donde se situará al equipo, el tipo de consola que se usa, etc. De todas esas variables saldrá “aquel” sonido que después queremos reproducir en nuestra habitación.

Producción
Lo que uno escucha en un CD es un sonido profesionalmente masterizado y producido que pasa por cierto número de equipamiento antes de que llegue a tus parlantes.
Cuantas veces vemos bandas en vivo y decimos ¡Pero este tipo no suena ni parecido a  como suena en el disco! En la exploración del mundo de los efectos y sonidos de guitarra hay que tener en cuenta que uno nunca, pero nunca va a sonar como el otro. Lo que podemos hacer es aproximarnos al sonido de nuestro guitarrista favorito. Y para eso gastamos fortunas en pedales, racks y procesadores de efectos.
¿Pedales o multiefectos? Esta pregunta la escuchan tanto los vendedores de los comercios como los profesores, los consagrados como los no tanto. Cada uno tiene sus ventajas y desventajas, además del aspecto económico. Veamos en detalle algunas de ellas.
En un comienzo, Jeff Beck le hacía un corte con una hojita de afeitar al parlante para producir distorsión con su equipo. Esto sucedía en la década del 60. Más tarde llegaron los primeros pedales de efecto: el fuzz y el wah wah. A partir de ahí la explosión no paró y dependiendo de los tiempos, los pedales tuvieron mayor o menor éxito. En la actualidad, existen pedales que van de U$50 a los U$300, en sus versiones económica o “de boutique”. Desde los clásicos y siempre efectivos Behringer a los exclusivos T-Rex, desde los Voodo Lab o Carl Martin hasta los análogos Electro Harmonix.
¿Cual es la ventaja de manejarse con pedales? Uno elige exactamente que sonido quiere de distorsión, de delay, de wah wah, de modulador, etc. Además cuenta con la posibilidad de ordenarlos según sea su preferencia en la cadena de sonido. Ya sabemos que un overdrive antes del wah wah suena distinto que si va conectado después o el efecto que logremos poniendo el delay antes o después del pedal de volumen es diferente. Las desventajas de manejarse con pedales son que no podemos activar varios a la vez (a menos que calcemos 45) y que cuantos más conectemos a la cadena de sonido, más se va a degradar la señal original. Todo esto tiene su solución, ya que existen en la actualidad pedaleras armadas donde podemos colocar los pedales, que cuentan con loops y fuente de alimentación (SKB PS25B) o sistemas como el GCX Ground Control de Voodo Lab que es básicamente un rack con muchos loops donde van conectados los pedales que entran o salen de la señal según los activemos con una pedalera tipo Midi. Este último tipo de sistemas es muy usado por gente como Steve Vai, Scott Henderson, Peter Frampton, Yngwie Malmsteen, etc. o sea que los que usan pedales privilegian en definitiva el sonido por sobre la practicidad.
Este asunto de los multiefectos no es muy viejo, solamente tendrá unos 20 años ¿tanto ya? La cosa tomó mayor vuelo con la introducción de la tecnología digital, que redujo todo a menos de la mitad (tamaño y precio) y luego con la tecnología espacial (microchip) significativa en todos los órdenes. En la actualidad tenemos procesadores de piso como los L-1 Vamp de Behringer, ME30 de Boss o 505II de Zoom que por el precio de dos pedales y medio nos ofrecen un menú con decenas de efectos combinables. También encontramos que las nuevas pedaleras de Boss (GT6), Digitech (GNX) o Zoom (GFX-8) no retacean nada, incluyendo desde un pedal de expresión y simuladores de equipos hasta interfase para hacer los programas desde una PC. Subiendo un escalón más llegamos a los procesadores como el POD de Line 6, al SansAmp o el Rocktron Intelliflex por nombrar sólo algunos, que directamente reemplazan al pre de nuestro equipo con una unidad que es capaz de sonar como un Fender, Un Marshall, un Mesa/Boogie, un Roland, un Soldano, Un Matchless o un Vox.

Pero volviendo al comienzo ¿Cuál es la ventaja de manejarse con una pedalera multiefecto? Básicamente la practicidad de llevar a todos lados una sola caja que al enchufarla hace de todo. Una caja en donde tenemos programados todos nuestros sonidos, ordenados tema por tema, y a la cual no tenemos que cambiarle las pilas sino enchufarle una fuente, dos cables y listo. Pero, y siempre hay un pero, esta esa palabrita llamada programación a la cual muchos le escapan. A pesar de que la cosa se simplificó mucho, la programación y edición de sonido sigue siendo una pesadilla para los guitarristas, que lo único que quieren es enchufar y sonar (de ahí la continua popularidad de los pedales). Además tengamos en cuenta que en una pedalera quizá tengamos delays que suenen increíble pero una distorsión que no va ni para atrás. Así que hará que buscar una que tenga un promedio de sonidos que sea de nuestra satisfacción

Ahhh, creíste que te íbamos a solucionar el problema de si comprarte unos pedales o una multiefecto. Un dato: por lo general vemos en los escenarios que los músicos de bandas profesionales usan pedales individuales, o sea que estamos hablando de guitarristas experimentados que seguramente pasaron por varios set-ups hasta llegar al actualmente. Estos músicos utilizan los efectos para “colorear” el cuerpo de su sonido, el cual proviene de una buena guitarra y de un buen equipo.

Entonces la clave parece ser la experimentación. Toda búsqueda lleva un tiempo y este asunto de sonar como uno quiere no es la excepción


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